Será un momento de profunda oración, pero también de esperanza cristiana, pues como nos enseña nuestra fe, la muerte no es el final, sino el paso a la vida eterna. Nos uniremos en la Eucaristía para pedir por su descanso eterno y para que brille para ellos la luz perpetua.

Memoria Eterna y Esperanza en la Resurrección
Noviembre es un mes de recuerdo, un tiempo para pausar nuestras vidas y dirigir nuestra mirada al Cielo, donde confiamos que nuestros hermanos difuntos gozan ya de la presencia del Padre.
Nuestra Hermandad, fiel a su compromiso de caridad y confraternidad, convoca a todos sus miembros, familiares y devotos a la Solemne Misa de Réquiem que celebraremos en sufragio por las almas de todos los hermanos que nos precedieron en el camino hacia la Casa del Padre, y de cuantos fieles difuntos descansan en el Señor.
